Nosoträsh y el feminismo pop

Hace unos días la revista Pikara, uno de los medios de referencia nacionales para entender las cuestiones de género, pedía en su perfil de Facebook que los fans contribuyera con canciones a una lista de músicas feministas en Youtube. Me pareció una idea fantástica, la verdad. Las propuestas eran muy underground y se movían entre el hip hop, el hardcore, el cabaret, el punk, el bolero y mucha presencia de América Latina (Aterciopelados y Ana Tijoux que conociera), además de clásicos (Nina Simone, Aretha Franklin) y también había algo de mainstream como Bebe. Intenté colaborar tirando de lo mío, el (ejem) indie, y la desazón llegó cuando me di cuenta de que no se me ocurría nada. Esto tiene que ver con mi memoria errática, pero creo que también tiene algo de desilusión, esa fea sensación de no tener un himno al que acudir cuando pensamos en género. Al final sólo se me ocurrieron lo nuevo de Buffalo Moon, de título clarificador (Machista) y en plan vieja escuela, las Vainica Doble, que mezclaban lo cotidiano con lo extraordinario y hablaban de manera subversiva de la sociedad franquista y postfranquista en canciones como El rey de la casa o La cocinita mágica. Mi favorita de ellas respecto a la cuestión de la mujer y la opresión es sin duda Mari Luz (también la incluiría entre mis cinco favoritas de las Vainica de todos los temas y tiempos).

 

 

Propuse, finalmente, dos canciones de Nosoträsh (no las incluyeron en la lista). Siempre me ha sorprendido el poco interés por Nosoträsh y la poca justicia de todo tipo que se ha hecho con ellas, más allá de Popemas, que es una obra maestra clarísima y sería demasiado fuerte pasarla por alto. Probablemente lo amateur de sus primeras grabaciones (incluido su primer disco grande) tenga que ver con esto, pero me parece que parte de ese desdén hacia las asturianas también está relacionado con ser un “grupo de chicas”. En los 90, el llamado Xixon Sound englobaba a cualquier propuesta medio independiente de Asturias, y era una de las pocas escenas con no uno, sino dos grupos formados íntegramente por mujeres: Nosoträsh y Undershakers (aunque estas eran de Oviedo). Es verdad que el primer trabajo de Nosoträsh no es demasiado memorable, pero tenía canciones bonitas (Punk Rock City, Sintasol, Mis Muñecas) y un hit total, Voy a aterrizar, del que pudieron sacudirse rápido.

 

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Todo empieza a cambiar en cuanto se van de RCA y fichan por Elefant. Ya en el EP Hacia el sur está El hombre invisible, que es abiertamente feminista (“el hombre invisible es tan sensible / el hombre invisible es invencible / el hombre invisible es imposible”) y Mi vida en un fin de semana, su segundo disco, no es que tenga toques feministas, es que se puede considerar un disco conceptual sobre los problemas de la modernidad desde un punto de vista de género: la presión por ser guapa y delgada de los medios y las marcas de ropa (Maldito espejo), el sexo sin amor (Chico escaparate), el sexo con amor (Pijama para dos), la independencia emocional y económica (Si es que hay suerte, Entertainment), las contradicciones (Reincidentes)… Incluso me atrevería a afirmar que el disco contiene la primera canción de la independencia sobre el terrorismo machista: El enemigo en casa. Con el paso del tiempo, el disco se ha descubierto como una auténtica joya que sabe combinar perfectamente la ideología y el pop en apariencia más facilón revestido de sentimentalismo.

 

 

En sus siguientes trabajos siguieron ofreciendo letras feministas: en su otro disco conceptual, Popemas (esta vez el concepto era en el plano compositivo no en el temático) encontramos delicias como Gloria, Corazón colilla o Copiloto. En su último disco se sueltan el pelo del todo y lanzan unos dardos maravillosos, empezando con la venganza de Rancherita, siguiendo con la hartura de ser vilipendiada en Planes de batalla y terminando con Puta conciencia, título que no les pega nada al leerlo y que se ríe en su estribillo de esa situación en la que las músicas tienen que aguantar que los demás piensen que no saben tocar. No en vano, la batería del grupo (y principal letrista de los dos primeros discos), Cova de Silva, declaraba en aquel polémico artículo de Diagonal“Sobre el escenario alguien se pone a explicarte cómo afinar o cómo usar un pedal, sin que se lo hayas pedido. El paternalismo es una forma de machismo muy sutil y elegante que aparece en cuanto te das la vuelta”. 

No me quiero alargar mucho ni sentar cátedra, pero necesitaba soltarlo.

¡Larga vida a Nosoträsh!

 

 

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Comments
2 Responses to “Nosoträsh y el feminismo pop”
  1. Lila dice:

    Muy de acuerdo con todo, pero las Undershakers eran de Gijon y la teclista de Oviedo…

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  1. […] 1. Nosoträsh y el feminismo pop. La entrada más leída es una de las últimas, y no me puede hacer más feliz. Las Nosoträsh me chiflan e hice una defensa de ellas. Y creo que a ellas no les pareció mal. […]

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